Fallas eléctricas y la falta de maestros para algunas asignaturas en el turno vespertino, padres de familia tomaron la decisión de cerrar hasta no ser atendidos, las instalaciones de la Escuela Secundaria General Número 11 Siglo XXI, ubicada en la colonia Campestre Itavu, exigen una solución a las autoridades educativas.
La protesta surgió luego de varios meses de gestiones sin resultados concretos para resolver los problemas de infraestructura eléctrica, que se agravaron tras la quema de un componente que abastecía de energía a siete salones utilizados por los estudiantes.
Los padres de familia señalaron que la institución requiere un transformador nuevo, debido a que las fallas eléctricas afectan el funcionamiento de las aulas y ponen en riesgo la continuidad de las actividades escolares en condiciones adecuadas.

Impacto en la comunidad
La problemática afecta a una población aproximada de 750 alumnos de ambos turnos, con grupos de entre 37 y 40 estudiantes por salón, situación que complica las condiciones de enseñanza, especialmente durante las temporadas de altas temperaturas.
De acuerdo con los inconformes, el plantel ha tenido que implementar un esquema de asistencia alternada, en el que los estudiantes acuden una semana a clases y la siguiente trabajan desde casa, mientras que algunos días se destinan a la revisión y calificación de actividades.
Acciones de la autoridad
Ante la falta de respuestas, los padres de familia advirtieron que mantendrán cerradas las instalaciones hasta obtener compromisos claros sobre la reparación de la infraestructura eléctrica y la asignación de los docentes faltantes.
Los inconformes hicieron un llamado a las autoridades educativas para que atiendan ambas demandas y garanticen condiciones adecuadas para los estudiantes, al considerar que la falta de energía eléctrica y de maestros repercute directamente en su formación académica.
A las deficiencias en el servicio eléctrico se suma la falta de personal docente en el turno vespertino.
Los representantes de la mesa directiva aseguraron que, antes de recurrir al cierre de la escuela, entregaron oficios en Ciudad Victoria y acudieron al Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) para solicitar la intervención de las autoridades. Sin embargo, afirmaron que durante aproximadamente cuatro meses han recibido promesas de atención sin una fecha concreta para resolver las deficiencias. También señalaron presuntas dificultades de coordinación en el seguimiento de los documentos presentados ante las instancias educativas, lo que ha retrasado, a su consideración, la atención de las necesidades del plantel.